Rompiendo Fronteras

Del proceso de conservación y restauración nace una relación íntima con la obra, buscando lo original, lo primero, lo esencial. Es el máximo respeto hacia la obra, a su autor, a su tiempo.

Restaurar para nosotros, más que un oficio es una realización personal, un destino, un sueño hecho realidad, una meta, un fin en sí mismo.

Uniendo el pasado con el futuro a través de una obra, tendiendo puentes en el tiempo. Disfrutando de un legado en el presente y perpetuándolo para el futuro.

Una profesión para cambiar el mundo, valorando una de las expresiones más sublimes del ser humano, reflejo de su interior, de su historia pasada, de sus más profundos sentimientos y anhelos.

Una profesión entre el cielo y la tierra

La belleza de la restauración

Profundo amor por mi oficio.